Hoy quiero compartirte una recomendación muy especial. Se trata de Los tachados, un documental breve pero profundamente conmovedor, realizado por Roberto Duarte. Está disponible completo en YouTube y, en menos de treinta minutos, logra dejarnos con un nudo en la garganta y muchas preguntas resonando.

En un relato tan corto como dramático, esta pieza pone el foco en quienes fueron borrados de las fotos familiares. Rostros tachados, cuerpos recortados, presencias eliminadas… como si también se pudiera cortar a alguien de una historia, de una vida, de una memoria.

¿Qué lleva a una persona a tachar un rostro en una imagen? ¿Qué queremos olvidar cuando decidimos alterar una foto?
Parece que morir dos veces es eso: que alguien tache tu cara para no recordarte.

Este documental habla de todo eso que muchas veces no se dice, pero que igual queda impreso en el papel fotográfico: rupturas, duelos, violencias, ausencias. Y también de lo que persiste, a pesar del intento de borrar.

A mí me impactó pensar en esas marcas que quedan. Porque aunque se tache, el vacío habla. Y en ese hablar silencioso se abre la posibilidad de una nueva lectura, una nueva pregunta, una nueva forma de mirar.

Me sentí profundamente identificada con muchas de las cosas que plantea Duarte. Con mi abuela materna, María Teresa, teníamos una relación muy especial. Era, de verdad, mi segunda madre. Pero no quería mostrarme las fotos familiares.
Insistí durante años, hasta que un día me permitió abrir las cajas donde las guardaba. Sin embargo, cuando lo hicimos, habló muy poco sobre quiénes eran las personas que aparecían. Solo quedaron esas imágenes… y el silencio.

Silencio de misa. De eso no se habla.
La muerte de los otros como un tema tabú.

Yo también sentí esa mezcla entre el deseo de ordenar el archivo fotográfico familiar y la sensación de estar metiéndome en un terreno delicado, quizás incluso peligroso. Como si mover las fotos también moviera dolores que quedaron guardados.

Este documental abre un espacio para pensar, para mirar y también para sentir.
Si trabajás con fotos familiares, si estás en un proceso de reconstrucción personal, o si simplemente te interesa la relación entre imagen, memoria y afecto, te invito a verlo.

Podés encontrarlo completo en YouTube en este link.

Si te resuena lo que cuenta, o lo que te hizo sentir, me encantaría que lo compartas en los comentarios. Me interesa saber qué te pasó a vos con esta historia.