Martín llegó a Recuerdo después de encontrar una gran parte del archivo fotográfico de su familia. Había fotografías en papel, DVDs y cientos de diapositivas guardadas en cajas desde hacía décadas.
Antes de empezar el trabajo hicimos una videollamada para conocernos, entender qué esperaba del proyecto y organizar el material. Luego pasé a buscar personalmente todo el archivo y comencé por aquello que hacía más tiempo que nadie veía: las diapositivas.
Hasta el momento llevamos digitalizadas 675 diapositivas, todas escaneadas en 2400 dpi, la máxima resolución de mi flujo de trabajo para este tipo de material.
Durante el proceso fui seleccionando cuidadosamente las imágenes. Dejamos de lado diapositivas duplicadas, fuera de foco y muchos paisajes repetidos para concentrarnos en los recuerdos familiares más importantes.
Una de las sorpresas más lindas apareció mientras escaneaba: encontré diapositivas color tomadas en Esquel durante la década de 1960. Casualmente había visitado la ciudad en 2025 y, mientras las veía aparecer en la pantalla, sentía que estaba recorriendo nuevamente esos paisajes. Algunas ciudades cambian muy poco con el paso del tiempo, y Esquel parece ser una de ellas.
Muchas diapositivas conservaban información escrita por quien las había tomado. Aproveché esos datos para incorporar metadatos al archivo digital, de modo que las imágenes puedan encontrarse fácilmente en el futuro.
- metadatos escritos en las diapositivas
- metadatos en Google Drive
- metadatos en la computadora
El proceso
Cada diapositiva recibió un tratamiento individual:
- limpieza antes del escaneo;
- digitalización en 2400 dpi;
- corrección de color para compensar dominantes magenta y verde producidas por el envejecimiento de la película;
- exportación en formatos TIF y JPG;
- entrega organizada mediante Google Drive.
El resultado
Hoy el papá y el hermano de Martín pueden volver a recorrer estos recuerdos desde cualquier parte del mundo. Ya no dependen de un proyector ni de cajas olvidadas en un placard: todo el archivo está disponible en formato digital, organizado y listo para compartir.
Y el trabajo todavía continúa.
Entre las cajas seguramente aparecerán más diapositivas, además de fotografías en papel y numerosos DVDs con imágenes familiares de hace más de veinte años. Cada soporte es una nueva oportunidad para rescatar una parte de la historia antes de que el tiempo la deteriore definitivamente.
Si vos también tenés diapositivas guardadas desde hace décadas, este es el mejor momento para preservarlas.
Volver al portfolio












